Dos de los discípulos de Jesús iban caminando desde Jerusalén hasta Emaús, en donde vivían, a unas siete millas de Jerusalén. Iban entretenidos hablando de los dramáticos acontecimientos del fin de semana: cómo Jesús fue prendido, juzgado y ejecutado vilmente. Su conversación estaba marcada por la tristeza y el desencanto. También comentaban acerca de rumores que había en la comunidad de discípulos: habían ido a la tumba y no encontraron el cuerpo de Jesús.
15 Y sucedió que, mientras hablaban y discutían entre sí, Jesús mismo se acercó y caminaba con ellos. 16 Pero los ojos de ellos estaban velados, para que no lo reconocieran. Estaban tan concentrados en su plática y en sus emociones que no conocieron al que caminaba junto a ellos.
17 Él les dijo: ¿Qué pláticas son éstas que tenéis entre vosotros mientras camináis, y por qué estáis tristes? 18 Respondiendo uno de ellos, que se llamaba Cleofas, le dijo: ¿Eres tú el único forastero en Jerusalén que no has sabido las cosas que en ella han acontecido en estos días? 19 Entonces él les preguntó: ¿Qué cosas? Y ellos le dijeron: De Jesús nazareno, que fue varón profeta, poderoso en obra y en palabra delante de Dios y de todo el pueblo; 20 y cómo lo entregaron los principales sacerdotes y nuestros gobernantes a sentencia de muerte, y lo crucificaron. 21 Pero nosotros esperábamos que él fuera el que había de redimir a Israel. Sin embargo, además de todo, hoy es ya el tercer día que esto ha acontecido. Lucas 24:15-21
Eran evidentes su chasco y desánimo, nos esperaban los acontecimientos del fin de semana. Y ya hacía tres días de la muerte de Jesús! El caminante aún no dijo nada. Ellos continuaron con el relato: 22 Aunque también nos han asombrado unas mujeres de entre nosotros, las cuales antes del día fueron al sepulcro; 23 como no hallaron su cuerpo, volvieron diciendo que también habían visto visión de ángeles, quienes dijeron que él vive. 24 Y fueron algunos de los nuestros al sepulcro, y hallaron así como las mujeres habían dicho, pero a él no lo vieron. Lucas 24:22-24
Entonces el desconocido los sorprendió diciendo: ¡Insensatos y tardos de corazón para creer todo lo que los profetas han dicho! 26 ¿No era necesario que el Cristo padeciera estas cosas y que entrara en su gloria? Antes de que salieran de su asombro, 27 Y comenzando desde Moisés y siguiendo por todos los profetas, les declaraba en todas las Escrituras lo que de él decían.
28 Llegaron a la aldea adonde iban, y él hizo como que iba más lejos. 29 Pero ellos lo obligaron a quedarse, diciendo: Quédate con nosotros, porque se hace tarde y el día ya ha declinado. Entró, pues, a quedarse con ellos. 30 Y aconteció que, estando sentado con ellos a la mesa, tomó el pan, lo bendijo, lo partió y les dio. 31 Entonces les fueron abiertos los ojos y lo reconocieron; pero él desapareció de su vista. 32 Y se decían el uno al otro: ¿No ardía nuestro corazón en nosotros, mientras nos hablaba en el camino y cuando nos abría las Escrituras?
33 Levantándose en esa misma hora, volvieron a Jerusalén; y hallaron a los once reunidos y a los que estaban con ellos, 34 que decían: Ha resucitado el Señor verdaderamente, y ha aparecido a Simón. 35 Entonces ellos contaron las cosas que les habían acontecido en el camino, y cómo lo habían reconocido al partir el pan. Lucas 24:25 - 35
15 Y sucedió que, mientras hablaban y discutían entre sí, Jesús mismo se acercó y caminaba con ellos. Lucas 24:15
Dios se interesa en lo que está sucediendo en tu vida y te preocupa, El camina contigo y te habla.
1. ¿Cómo mostró Jesús compasión hacia sus discípulos afligidos?
15 Y sucedió que, mientras hablaban y discutían entre sí, Jesús mismo se acercó y caminaba con ellos. Lucas 24:15
2. ¿Qué efecto pueden tener en nosotros las preocupaciones y luchas?
16 Pero los ojos de ellos estaban velados, para que no lo reconocieran. Lucas 24:16
3. ¿Cómo demostró Jesús interés por su estado de ánimo?
17 Él les dijo: —¿Qué pláticas son éstas que tenéis entre vosotros mientras camináis, y por qué estáis tristes? Lucas 24:17
4. ¿Cómo respondió Jesús a la invitación de sus discípulos?
28 Llegaron a la aldea adonde iban, y él hizo como que iba más lejos. 29 Pero ellos lo obligaron a quedarse, diciendo: —Quédate con nosotros, porque se hace tarde y el día ya ha declinado. Lucas 24:28,29
5. ¿Dónde está Jesús, qué está haciendo y qué promete?
20 Yo estoy a la puerta y llamo; si alguno oye mi voz y abre la puerta, entraré a él y cenaré con él y él conmigo. Apocalipsis 3:20
6. ¿Qué hermosa promesa te hace Dios?
8 «Te haré entender y te enseñaré el camino en que debes andar; sobre ti fijaré mis ojos. Salmos 32:8
Estaré pendiente a la presencia de Dios en mi vida y a su voz
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