1. La mente natural está dominada por la carne y está en enemistad con Dios.
⁷ Por cuanto los designios de la carne son enemistad contra Dios; porque no se sujetan a la ley de Dios, ni tampoco pueden. Romanos 8:7.
2. Nadie puede entrar en el reino de Dios sin experimentar el nuevo nacimiento.
³ Respondió Jesús y le dijo: De cierto, de cierto te digo, que el que no naciere de nuevo, no puede ver el reino de Dios. Juan 3:3.
«Debe haber un nuevo nacimiento, una nueva mente mediante la operación del Espíritu de Dios que purifica la vida y ennoblece el carácter». Ser semejante a Jesús, p. 360.
3. El bautismo en agua simboliza el nuevo nacimiento por el Espíritu Santo.
⁵ Respondió Jesús: De cierto, de cierto te digo, que el que no naciere de agua y del Espíritu, no puede entrar en el reino de Dios. Juan 3:5.
⁶ Lo que es nacido de la carne, carne es; y lo que es nacido del Espíritu, espíritu es. Juan 3:6.
4. El bautismo representa nuestra identificación con la muerte, sepultura y resurrección de Cristo, y el comienzo de una nueva vida.
³ ¿O no sabéis que todos los que hemos sido bautizados en Cristo Jesús, hemos sido bautizados en su muerte? ⁴ Porque somos sepultados juntamente con él para muerte por el bautismo, a fin de que, como Cristo resucitó de los muertos por la gloria del Padre, así también nosotros andemos en vida nueva. Romanos 6:3-4.
5. Por el bautismo damos testimonio público de nuestra fe y de nuestro compromiso con Cristo.
³⁸ Pedro les dijo: Arrepentíos, y bautícese cada uno de vosotros en el nombre de Jesucristo para perdón de los pecados; y recibiréis el don del Espíritu Santo. Hechos 2:38.
6. El bautismo bíblico se realiza por inmersión.
¹⁶ Y Jesús, después que fue bautizado, subió luego del agua; y he aquí los cielos le fueron abiertos, y vio al Espíritu de Dios que descendía como paloma, y venía sobre él. Mateo 3:16.
³⁸ Y mandó parar el carro; y descendieron ambos al agua, Felipe y el eunuco, y le bautizó. Hechos 8:38.
7. El bautismo bíblico es para quienes creen en Jesús, se arrepienten y toman personalmente la decisión de seguirlo.
¹² Pero cuando creyeron a Felipe, que anunciaba el evangelio del reino de Dios y el nombre de Jesucristo, se bautizaban hombres y mujeres. Hechos 8:12.
⁴¹ Así que, los que recibieron su palabra fueron bautizados; y se añadieron aquel día como tres mil personas. Hechos 2:41.
8. El bautismo marca públicamente el comienzo de una nueva vida de comunión con Cristo y obediencia al Espíritu Santo.
²⁵ Si vivimos por el Espíritu, andemos también por el Espíritu. Gálatas 5:25.
¹⁶ Digo, pues: Andad en el Espíritu, y no satisfagáis los deseos de la carne. Gálatas 5:16.
9. Mediante el bautismo somos recibidos como miembros de la iglesia, el cuerpo de Cristo.
¹³ Porque por un solo Espíritu fuimos todos bautizados en un cuerpo, sean judíos o griegos, sean esclavos o libres; y a todos se nos dio a beber de un mismo Espíritu. 1 Corintios 12:13.
⁴⁷ Alabando a Dios, y teniendo favor con todo el pueblo. Y el Señor añadía cada día a la iglesia los que habían de ser salvos. Hechos 2:47.
10. El nuevo nacimiento y el bautismo no eliminan de inmediato nuestra naturaleza pecaminosa, sino que marcan el comienzo de una nueva vida en Cristo, bajo la dirección del Espíritu Santo.
¹⁶ Digo, pues: Andad en el Espíritu, y no satisfagáis los deseos de la carne. Gálatas 5:16.
¹³ Porque si vivís conforme a la carne, moriréis; mas si por el Espíritu hacéis morir las obras de la carne, viviréis. Romanos 8:13.
«Debéis mantener esta comunión con Cristo por la fe y la sumisión continua de vuestra voluntad a él». El camino a Cristo, p. 63.
11. La obra transformadora del Espíritu Santo es silenciosa, pero cierta, y sus resultados se manifiestan en la vida del creyente.
⁸ El viento sopla de donde quiere, y oyes su sonido; mas ni sabes de dónde viene, ni a dónde va; así es todo aquel que es nacido del Espíritu. Juan 3:8.
²⁰ Así que, por sus frutos los conoceréis. Mateo 7:20.
«Aunque la obra del Espíritu es silenciosa e imperceptible, sus efectos son manifiestos». El camino a Cristo, p. 57.